“Los niños y los adolescentes deben hacer 60 minutos (1 hora) al día o más de actividad física” 

– La mayor parte de los 60 minutos (o más) debe consistir en actividad aeróbica moderada a vigorosa.

–  El ejercicio ayuda al fortalecimiento muscular y óseo, ambos necesarios en las personas con Fibrosis Quística.

 

“Todos los adultos deben evitar la inactividad.  Algo de actividad física es mejor que ninguna… los adultos deben hacer al menos 150 minutos semanales de actividad física, de intensidad moderada” 

 

– La actividad aeróbica se debe realizar en episodios de no menos de 10 minutos.

– Fortalecimiento de todos los grupos musculares mayores; dos o más días a la semana.

El uso de oxígeno no necesariamente debe ser un factor limitante para realizar actividad física, hay ciertas actividades que pueden realizarse utilizando oxígeno suplementario. Su médico tratante podrá orientarlo al respecto.

Naturalmente, los niños se ejercitan en arranques breves. Fomente los juegos de desarrollo junto con actividades de agilidad, equilibrio y coordinación.

Desde la edad escolar en adelante: ejercicios y actividades para prevenir o minimizar los cambios posturales adversos.

¡Realizar actividades en familia ayudará a que los niños sean más activos!

Antes de comenzar cualquier programa formal de entrenamiento de fuerza, busque orientación para aprender una buena técnica.

“Prueba del habla”: está bien quedarse sin aliento mientras se hace ejercicio pero sin llegar al punto de no poder hablar.

Durante el ejercicio, exhale forzadamente y tosa cada vez que lo necesite para eliminar secreciones.